Entre máscaras, críticas y viralidad: la “therían”, una tendencia juvenil que divide opiniones en redes
- Acontecer San Luis

- 18 feb
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# Entre máscaras, críticas y viralidad: la “therían”, una tendencia juvenil que divide opiniones en redes
**Ciudad de México.–** En cuestión de semanas, la palabra *therian* —adaptada en redes sociales como “terían”— pasó de ser un término casi desconocido a convertirse en tendencia, meme y motivo de debate. Videos de jóvenes con máscaras de animales, practicando “quadrobics” o hablando de sus *thereotipos* inundaron plataformas digitales, provocando una reacción inmediata: burlas, incredulidad y cuestionamientos abiertos por parte de usuarios comunes.
En ese contexto aparece Gray, una joven de 19 años originaria de la Ciudad de México, quien desde 2022 se identifica como parte de esta comunidad. Con más de 15 mil seguidores en TikTok y un pequeño negocio de máscaras artesanales, asegura que detrás de la polémica hay una identidad mal entendida. Sin embargo, fuera de los círculos que simpatizan con la tendencia, la percepción dominante en redes es de rechazo y desconfianza.
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## ¿Qué significa ser “therian”?
Gray explica que ser *therian* implica identificarse con un animal a nivel psicológico, espiritual o simbólico. No lo define como un juego ni como una actuación permanente, sino como una conexión interna.
“Es como cuando ves un personaje en una película y dices: ‘se parece a mí’. Solo que lo llevas un poco más allá”, señala.
En la comunidad, el animal con el que cada persona se identifica recibe el nombre de *thereotipo*. Gray afirma tener cuatro: gato gris, golden retriever, borrego y ornitorrinco. Este último, dice, lo relaciona con su experiencia en la natación y su afinidad con el agua desde la infancia.
Pero mientras ella habla de identificación parcial y funcionalidad cotidiana —“actúo como persona el 90 por ciento del tiempo”, recalca— en redes sociales la narrativa es distinta. En comentarios virales, usuarios cuestionan si se trata de una moda pasajera, una exageración juvenil o incluso un problema de salud mental, percepción que se ha extendido con rapidez.
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## Viralidad, memes y desacreditación
La reciente exposición masiva de la tendencia ocurrió tras la difusión de un video donde una joven que imitaba comportamientos caninos fue mordida por un perro. El clip detonó miles de reacciones, la mayoría en tono burlón.
En plataformas como TikTok, Facebook e Instagram abundan los memes que ridiculizan la práctica, asociándola con extravagancia o falta de límites. Usuarios comunes comentan que “es otra moda absurda”, mientras otros acusan que se busca llamar la atención.
Gray reconoce que existe contenido que, en su opinión, daña la imagen de la comunidad: creadores que exageran conductas para ganar vistas. Aun así, sostiene que no todo se reduce a lo que se viraliza.
“La gente odiará todo lo que es raro, diferente o nuevo”, afirma, consciente del clima de desaprobación que predomina en el espacio digital.
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## Entre subcultura y negocio
Además de estudiante de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Gray fabrica máscaras personalizadas que vende desde diciembre de 2025. Cada pieza cuesta alrededor de 750 pesos y el precio aumenta según la complejidad.
Aclara que usar máscara o practicar *quadrobics* —caminar o correr en cuatro extremidades— no es requisito para ser *therian*. Sin embargo, en la conversación pública, estos elementos visuales se han convertido en el rostro más visible de la tendencia, reforzando la percepción de espectáculo más que de identidad.
En la Ciudad de México, Gray participa en un pequeño grupo al que llaman “manada”, integrado por jóvenes que comparten intereses similares. Ella misma admite que parte del auge actual responde a la moda: “A varios se les va a pasar”, comenta.
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## Mirada sociológica: ¿refugio o síntoma social?
La socióloga y activista feminista Margarita Mantilla considera que el resurgimiento masivo del movimiento —cuyos antecedentes digitales se remontan a la década de los noventa— está relacionado con un contexto social marcado por violencia, incertidumbre y desencanto.
Desde su perspectiva, identificarse con lo animal puede funcionar como válvula de escape simbólica frente a un entorno percibido como hostil. No obstante, advierte que tampoco debe romantizarse ni estigmatizarse el fenómeno.
Aun así, fuera del ámbito académico, la reacción social no ha sido neutral. La tendencia “terían” enfrenta un juicio inmediato en la opinión pública digital, donde se le asocia con extravagancia, búsqueda de fama o simple moda pasajera.
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## Entre identidad y escepticismo
Para Gray, la clave está en la comprensión y el diálogo. Insiste en que quienes forman parte de la comunidad son personas funcionales, estudiantes, trabajadores, hijos e hijas, “con un pequeño extra”.
Sin embargo, la conversación pública parece ir en sentido contrario. El fenómeno crece en visibilidad, pero también en críticas. Mientras algunos jóvenes encuentran en la “terían” un espacio de pertenencia, en redes sociales y en la población común predomina el escepticismo, la burla y la desacreditación.
La tendencia, por ahora, se mueve entre dos fuerzas: la búsqueda de identidad de un sector juvenil y el cuestionamiento constante de una sociedad que observa con recelo todo aquello que percibe como inusual.



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